Si tu salón es compacto o grande pero con varios usos (zona de estar, comedor, lectura), seguro que te has preguntado dónde colocar la chimenea sin sacrificar metros. La respuesta suele estar en dos soluciones que aprovechan lo que casi nadie usa: el rincón y el espacio entre ambientes.
En este artículo te explicamos cómo una chimenea esquinera o de doble cara transforma la distribución de un salón, qué diferencias hay entre ambas y qué modelos de LACUNZA te pueden encajar.
Por qué son un gran aliado las chimeneas esquineras
Las esquinas suelen ser espacios muertos. Colocar ahí una chimenea de esquina tiene varias ventajas:
- Libera la pared principal, que puedes dedicar a la televisión, una librería o una zona de paso más cómoda.
- Ofrece una vista amplia del fuego desde distintos puntos de la estancia, porque el cristal se abre en ángulo.
- Reparte mejor el calor, ya que el aparato queda orientado hacia el centro de la habitación.
Además, una chimenea de esquina moderna aporta carácter al salón. Con líneas limpias y un buen cristal, el fuego deja de ser un elemento escondido y se convierte en el punto de atención de la estancia.
Un ejemplo es la IZARO 100 CLI/CLD, una chimenea de esquina con puerta de guillotina y un cristal de una sola pieza con ángulo curvo, sin cortes que interrumpan la visión de las llamas. Tú eliges por cuál de sus dos caras quieres mirar el fuego. Su hogar de vermiculita está disponible en blanco o negro, así que puedes ajustar el contraste a tu decoración.
En cifras, ofrece una potencia nominal de 15,5 kW, un rendimiento del 81 % y puede calefactar hasta 140 m². Incorpora doble combustión, sistema de entrada de aire exterior y turbina centrífuga con modo silencio, un detalle que se agradece cuando el salón es también zona de conversación.


Chimeneas de doble cara ideales para separar estancias sin cerrar
Una chimenea de doble cara tiene cristal por delante y por detrás. Así puedes ver el fuego y disfrutar de su calor desde dos ambientes a la vez. Es muy útil en viviendas con un concepto abierto, donde el salón comparte planta con el comedor o la cocina.
Las chimeneas de doble cara funcionan como un elemento divisor: delimitan las zonas sin levantar un tabique, mantienen la luz natural y la sensación de amplitud, y crean un punto de encuentro entre ambientes.
La NICKEL 700 es un buen ejemplo. Se trata de un insertable de doble cara con exterior de acero e interior de vermiculita, pensado para disfrutar del fuego en distintas estancias a la vez. Con 14 kW de potencia nominal, un rendimiento del 79 % y capacidad para calefactar hasta 124 m², resulta una opción equilibrada para salones de tamaño medio. Sus medidas son compactas; tiene 70 cm de ancho y un peso de 125 kg.


¿Y si prefieres una estufa?
No todas las reformas permiten integrar un insertable. Si buscas la misma idea de transparencia y división de espacios sin obra, la estufa VERONA 800 es una alternativa interesante. Es una estufa de leña panorámica de doble cristal, compacta y de líneas depuradas, diseñada para aportar transparencia al ambiente y separar estancias si se desea.
Ofrece 15 kW de potencia nominal, un 79 % de rendimiento y hasta 133 m² de superficie calefactable. Su hogar de vermiculita y su sistema de doble combustión ayudan a aprovechar mejor la leña.


Cómo elegir la chimenea más adecuada para tu salón
Antes de decidirte, conviene tener en cuenta estos puntos:
- La distribución del espacio. Si tienes una esquina libre y quieres ganar pared, apuesta por una chimenea esquinera. Si el salón se comunica con otro ambiente, una de doble cara dará más juego.
- La potencia necesaria. Depende de los metros cuadrados, el aislamiento y el clima de tu zona. LACUNZA ofrece en su web una calculadora de potencia para orientarte.
- Los materiales y el acabado. La vermiculita y el cristal definen el aspecto y la durabilidad.
- La instalación. Un buen asesoramiento técnico es clave: salida de humos, aire exterior y distancias de seguridad. Si quieres una chimenea decorativa de esquina o de doble cara, recuerda que además de bonita tiene que ser eficiente y segura.
- La ventilación. Los modelos con sistemas de ventilación canalizada permiten distribuir el calor a otras habitaciones, lo que mejora el confort de toda la casa.
Una chimenea esquinera te ayuda a aprovechar el rincón olvidado del salón y a convertir el fuego en protagonista sin perder metros útiles. Las chimeneas de doble cara, por su parte, conectan ambientes, reparten el calor y mantienen la amplitud visual de la vivienda. Y si lo tuyo es una solución sin obra, una estufa panorámica como la VERONA 800 consigue un efecto similar.
Si tienes dudas sobre cuál se adapta mejor a tu hogar, el equipo de LACUNZA puede asesorarte. Cuéntanos cómo es tu salón y te ayudamos a elegir. Descubre todos nuestros modelos de chimeneas o contacta con nosotros.

